Caos en Italia por el mayor apagón de su historia

Se habría originado en la caída de un árbol en Suiza

Publicado en LA NACION. 29 de Septiembre de 2003

Roma.- Tres y veinte de la madrugada. De Norte a Sur, Italia de repente se apaga. La oscuridad es total: los semáforos dejan de funcionar, los transportes se paralizan, hay 30.000 personas atrapadas en subtes y trenes, miles de llamados desesperados a bomberos y policías, los hospitales prenden sus generadores de emergencia, las alarmas antirrobo suenan en forma descontrolada... Es el caos.

Así comenzó ayer el domingo más negro que hayan vivido los italianos. En ese instante, salvo las islas de Cerdeña y Capri, el país se precipitó en las tinieblas y sufrió el mayor apagón de su historia. ¿Un atentado, como pensaron muchos de los cerca de 57 millones de italianos afectados? No, nada de eso.

El apagón de duración récord -sólo muchas horas después el servicio empezó a normalizarse y anoche había sido restablecido en casi todo el país-, que convirtió por un día a Italia, quinta potencia del mundo, en uno de los países más vulnerables del planeta -sin comunicaciones, sin agua, sin cajeros automáticos, sin ascensores, sin computadoras, sin transportes y sin siquiera un café espresso o el tradicional "cornetto" para desayunar-, se debió a una falla que anoche aún nadie sabía explicar con precisión. Todo se originó, al parecer, con la caída de un árbol, en Suiza, sobre una de las torres que conectan a las redes de ese país con las de Italia y Francia, algo increíble en pleno siglo XXI.

Mientras Roma, París y Ginebra se echaban mutuamente la culpa, y hervían las acusaciones cruzadas, este "hecho excepcional" provocó una enésima tormenta política en Italia, con fuertes acusaciones de la oposición, que acusó al gobierno por la supuesta falta de inversiones en el sector.

Y nadie podía olvidar ayer que en agosto, cuando Nueva York sufrió un apagón que puso en vilo a todo el mundo, funcionarios del gobierno de Silvio Berlusconi dijeron que era "absolutamente imposible" que en Italia pasara algo semejante.

Más allá de las polémicas, que seguirán al rojo vivo en los próximos días con la investigación que ordenó el gobierno, el mayor apagón de la historia de Italia, que pudo solucionarse por completo sólo a la noche, fue más "benévolo" en las regiones del Norte.

Estas sólo sufrieron entre dos y cuatro horas la falta de energía, por la mañana temprano, mientras que el gran apagón afectó muchísimo a esta capital y al pobre "mezzogiorno", como se llama aquí al retrasado sur de Italia. Allí, algunas localidades volvieron a la normalidad sólo entrada la noche, y donde la falta de electricidad provocó larguísimos cortes del suministro del agua, y hasta víctimas fatales.

En Apulia, tres ancianas perdieron la vida al caerse de las escaleras en la oscuridad, mientras que otra mujer, de 35 años, murió en Treviso (nordeste) al ser arrollada en un cruce donde el semáforo no funcionaba.

Pero lo peor del domingo más negro de los últimos tiempos para los italianos sucedió en la capital. Roma, en efecto, la noche del sábado protagonizaba "la notte bianca" (la noche blanca), un hiperpublicitado evento copiado de París ("la nuit blanche"), que invitaba en horario nocturno, y hasta entrada la madrugada, a conciertos, museos, teatros y hasta a hacer shopping.

El evento había empezado con gran éxito, ya que un millón de personas inundó las calles del centro histórico, donde, como durante el Año Nuevo 1999-2000, casi no se podía caminar. Pero a las 3.20 de la madrugada, cuando llegó el apagón, todo se convirtió en una pesadilla.

Con gente atrapada en museos, teatros, conciertos y subtes, enseguida se pensó en un atentado. "Sí, yo confieso que me imaginé un ataque de Osama ben Laden... Después de lo de las Torres Gemelas, creo que es normal que estemos todos paranoicos", dijo a LA NACION Francesca, una diseñadora que presenció el homenaje a Federico Fellini que hubo en la Fontana di Trevi, y que tardó 5 horas para volver a su casa, en las afueras de Roma.

Al margen de que llovía, en medio del ruido incesante de sirenas anti-hurto enloquecidas, de ambulancias que iban y venían para hacer frente a los llamados de ancianos con problemas de salud que caían en la cuenta de que sus aparatos "salvavida" eléctricos ya no funcionaban, miles de personas quedaron bloqueadas en la oscuridad.

Con los trenes y colectivos paralizados, medio millón de personas se vio obligada a acampar a la buena de Dios, por la calle, en las estaciones de subtes o en la estación ferroviaria de Termini, que comenzó a funcionar, con grandes retrasos y luego de que 110 trenes quedaron parados por horas, cerca del mediodía. El 80 por ciento de los vuelos que salían del aeropuerto de Fiumicino y de otras estaciones aéreas también sufrió graves demoras.

Bares con velas

Por la mañana, las calles de Roma presentaban un aspecto surrealista. Montañas de basura por todos lados, quioscos sin diarios por culpa del apagón, bares con las persianas semibajas iluminados con velas, en los que sus dueños anunciaban que no, que la máquina del espresso todavía no funcionaba. "Ni siquiera pude ducharme. Lo único bueno fue que mi suegra se quedó bloqueada en el ascensor", contaba a LA NACION Enzo, dueño de un bar cerca de la Piazza di Spagna, que a las 11 seguía sin luz y que, como todo el mundo, contaba su pequeña historia.

"Para mí hay algo que no cierra. Primero Nueva York, después Londres y ahora Roma, justo durante la noche blanca", agregaba Gianfranco, partidario de la teoría conspirativa.

Lo cierto es que, al ver que la electricidad no volvía, los hospitales de la península que habían prendido sus generadores de emergencia comenzaron a verse en problemas para conseguir gasoil, ya que al no haber energía tampoco podía extraerse de los surtidores.

En medio de un país totalmente colapsado, Defensa Civil puso en marcha una unidad de crisis, que incluso comenzó a enviar mensajes SMS a los celulares (en Italia hay más celulares que líneas de teléfonos fijas) que invitaban a "no salir de casa, no ir a las estaciones", y a escuchar radio.

La vieja radio a pilas, en efecto, salvó a la mayoría de los italianos del aislamiento total y llevó a muchos a cuestionar hasta qué punto son modernos todos esos artefactos eléctricos que se han vuelto fundamentales en Occidente. "Me siento como en la guerra", dijo indignado Matteo, un jubilado romano, que al comentar que las empresas de energía eléctrica advirtieron que hoy podría haber nuevos cortes, agregó: "La quinta potencia del mundo no puede irse a dormir con una vela en la mesita de noche".

 

Por Elisabetta Piqué .

Corresponsal en Italia

 

 

 

El apagón en Italia pone en tela de juicio la red eléctrica europea

Publicado en LA NACION. 29 de Septiembre de 2003

Por Chip Cummins en Londres y Alessandra Gailoni en Roma, The Wall Street Journal.

Millones de italianos se despertaron el domingo sin electricidad después del más reciente de una serie de apagones de gran alcance que repentinamente han cuestionado la capacidad de los sistemas de distribución eléctrica de gran parte del mundo industrializado.

Las autoridades seguían trabajando para restaurar Ia energía en algunas partes del país, ayer por la tar­de, mientras los operadores de la red eléctrica en Italia, Francia y Suiza intentaban averiguar la causa de la falla. El apagón se produce justo después de una se­rie de apagones programados en Italia, ajustados mercados eléctricos en toda Europa durante un verano que alcanzó temperaturas máximas record e importantes apagones en Londres, Dinamarca y Suecia.

El aluvión de fallas ha planteado serias dudas acer­ca de la confiabilidad de la electricidad en todo el continente justo un mes después de que un enorme apagón oscureció gran parte de Estados Unidos y Canadá. En ese momento, los reguladores y las empresas de servicios públicos europeos dijeron que la sólida infraestructura y el régimen regulatorio de Europa posiblemente evitarían una falla de esa envergadura de ese lado del Atlántico.

Esa confianza se ye severamente dañada justo cuando Europa emprende un ambicioso esfuerzo hacia Ia liberalización del mercado energético. A diferencia de América del Norte, se piensa que Ia mayor parte de Ia red de suministro eléctrico de Europa está. en bue­nas condiciones, con relativamente poca interconexión de regiones. El aislamiento, junto con la buena cooperación entre reguladores nacionales y ejecutivos de las empresas eléctricas, ha evitado que un problema en una red nacional pasara a otra.

Pero también ha dejado algunos países con pocas alternativas cuando surgen problemas. En agosto pa­sado, en Londres, una extraña falla doble en Ia red bri­tánica apagó brevemente edificios y paró los trenes subterráneos durante las horas de mayor tráfico. La semana pasada, millones de consumidores en Dinamarca y Suecia, vinculados en un mercado energético nórdico, se quedaron sin electricidad debido a una fa­lla en esa red.

Italia es especialmente vulnerable. A diferencia de la mayoría del resto de los países europeos, Italia de­pende de grandes cantidades de electricidad importada, tanto como un 17% de sus necesidades eléctricas fuera del país. El consumo de electricidad, que gene­ralmente aumenta a un ritmo poco mayor que la tasa de crecimiento económico, se ha disparado más rápidamente en fechas recientes, especialmente durante la ola de calor del verano europeo de este año.

Las eléctricas italianas dicen que ha oposición local y de los ambientalistas a ha construcción de nuevas plantas ha provocado una importante escasez de gene­ración. Este verano, Italia padeció una serie de recortes eléctricos parciales debido a que eI uso extendido de aires acondicionados para combatir el calor sobrecargó el sistema.

Aunque el problema es más severo en Italia, Ia ca­pacidad de generación también despierta preocupaciones en otros países. En un informe reciente, Cap Ge­mini Ernst & Young encontró que el excedente de electricidad disponible por encima de los niveles de demanda máxima en muchos países, incluida Francia, Alemania y España, era de menos del 5%. Aparentemente no hay una relación entre los apagones en Eu­ropa, pero los analistas y los ejecutivos de la industria cada vez atribuyen más a ha falta de inversión en plan­tas y en infraestructura de transmisión Ia responsabilidad por ha disminución de Ia capacidad del sistema de distribución de energía a niveles peligrosamente bajos. “El común denominador es que el consumo si­gue aumentando y ha capacidad no crece al mismo rit­mo”, dice Paolo Scaroni, presidente ejecutivo de End SpA, Ia principal empresa de energía de Italia.

La mayoría de los 57 millones de habitantes de Italia resultó afectada por el apagón, y superó los 50 millones que quedaron a oscuras en EE.UU. y Canadá. El presidente de ha red eléctrica italiana, Andrea Bollino, dijo ayer que el problema empezó a las 3.30 de ha madrugada del domingo, con una fuerte falla en Suiza que sacó de operación has líneas que cruzan los Alpes hasta Italia. La empresa de inter­conexión suiza Aare Tessin AG für Elektrizitdt, Atel, dijo que aparentemente un árbol cayó por efec­to del viento sobre una línea de interconexión en Suiza y dejó fuera de operación una línea de trans­misión de alto voltaje.

Según Atel, otra falla simultánea en dos líneas de transmisión francesas que van a Italia podría haber iniciado la reacción de apagones en cadena en todo el país. “No creemos que un solo incidente haya can­sado eh apagón en Italia. Pero no podemos excluir nada”, dijo un vocero de Atel.


 

 

 

Crean en Italia una comisión para investigar las causas del apagón

Deberá presentar un informe sobre el origen del corte que afectó a casi 57 millones de personas en un plazo máximo de 30 días

ROMA. - El ministro italiano de Industria Antonio Marzano firmó un decreto que instituye una Comisión de Investigación ministerial sobre el apagón ocurrido el domingo a la madrugada que dejó a oscuras por más de 20 horas a toda la península (con excepción de las islas de Cerdeña y Capri).

La comisión está compuesta por ocho personas que presentarán su informe en un plazo máximo de 30 días.

El objetivo será examinar el equilibrio entre demanda y aprovisionamiento de energía de la interconexión internacional y del servicio de transporte y distribución de la electricidad.

Además la comisión estudiará "causa, dinámicas y efectos" del apagón que dejó sin luz a casi 57 millones de personas.

En tanto, hoy el suministro eléctrico fue rrestablecido en casi todo el país, con la excepción de algunas zonas de las regiones sureñas de Sicilia y Puglia, tras el apagón que dejó ayer sin luz a todo el país, y los ferrocarriles, uno de los sectores más afectados, van normalizando su situación.

Los responsables de Protección Civil están reunidos desde primeras horas de la mañana para analizar la situación y verificar donde son necesarias nuevas intervenciones.

Según Protección Civil, aún no se ha restablecido la luz en pueblos de las provincias sicilianas de Enna y Caltanissetta y también falta la electricidad en zonas de la región de Puglia.

La electricidad volverá en las próximas horas, según las mismas fuentes, que precisaron que no se descarta para hoy nuevos cortes del suministro.

Protección Civil ha pedido a los italianos que renuncien a utilizar los electrodomésticos si no es estrictamente necesario y a evitar el uso de los ascensores.

La red ferroviaria se vio duramente afectada por el apagón, que dejó en las estaciones a miles de viajeros.

Una de las estaciones más afectadas fue la romana de Roma-Termini. Según la compañía Trenitalia, el 70 por ciento de los trenes programados había partido de Roma a medianoche y se espera que en las próximas horas se recupere la normalidad total.

 

 

 


 

 

 

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