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ENERGIA
Y AMBIENTE Propuesta
para la Acción de Gobierno EL
USO RACIONAL DE LA ENERGIA, LAS
FUENTES RENOVABLES Y EL MEDIO AMBIENTE Trabajo realizado en el Instituto Programático de la Alianza (1999)
Por:
Dr. Jaime A. Moragues., Arq. Carlos A.
Luna Pont, Lic. Silvia Revora, Ing. José María Galante 1.
MARCO CONCEPTUAL
De todos los procesos contaminantes, el empleo de la energía es de
fundamental importancia dado que tiene efectos globales
(efecto invernadero y cambio climático global, estrechamente
vinculados con la quema de combustibles fósiles), regionales
(lluvia ácida, inundación por cierre de ríos, etc.) y
locales (emisiones contaminantes de industrias, generación térmica
de electricidad, transporte, etc.).
El uso racional de los recursos energéticos (reemplazo
de fuentes de recursos acotados por fuentes renovables, uso de
combustibles menos contaminantes y, a su vez, más abundantes
en nuestro país, etc.) y el desarrollo de tecnologías más
eficientes, conlleva a la disminución en forma
cuantitativamente importante de la contaminación a todo
nivel. Esto lleva a la necesidad conceptual de que una parte
fundamental de la planificación energética sean los aspectos
ambientales y el uso racional de la energía en su concepto más
amplio. Ello
es esencial si se quiere que la energía sea un actor
fundamental en el desarrollo sustentable, que eleve la calidad
de vida del conjunto de la población, la preservación de los
recursos naturales y de la biodiversidad, activos estos
fundamentales del patrimonio nacional, cuyo uso es
responsabilidad de todos los habitantes del país, para si y
para las generaciones futuras. El desarrollo sustentable es la síntesis de tres
objetivos: desarrollo económico, equidad social y preservación
ambiental. La
resolución de la actual contradicción entre desarrollo económico
y preservación natural y cultural debe pasar necesariamente
por una reformulación de la relación sociedad-naturaleza, en
una perspectiva de internalizar nuevas categorías las que,
sin distraer la atención primordial sobre el ser humano como
fin último del desarrollo económico, ponga énfasis en una
valorización del uso de los recursos naturales como proceso
generador de niveles de bienestar colectivo.
Esto debe estar directamente vinculado a una optimización
de la calidad de vida, entendida como un nivel de existencia
digna y estimulante y no sólo de sobrevivencia mínima basada
en consideraciones estadísticas. Es el Estado el que debe generar políticas de
desarrollo sustentable como garante del bien común. Y es el uso racional de la energía en su concepción
más amplia la herramienta más importante
para una reasignación más eficiente de los recursos
económicos y un pilar incuestionable de un desarrollo energético
sustentable. La planificación que el Estado debe realizar incluirá
el potencial de ahorro derivado del uso racional de la energía
a nivel de producción, transporte, transformación,
distribución y consumo de las distintas fuentes energéticas,
así como la priorización en el uso de las energías
renovables, en todos sus aspectos.
La implementación de una política que se traduzca en
disminuciones de la contaminación, requiere modificaciones
tanto de las conductas de los agentes sociales y económicos
involucrados, como de ingerencias en el marco legal vigente.
Asimismo, su efectividad irá asociada a los costos
adicionales que ellas impliquen, y a la magnitud y distribución
de los diferentes impactos que estas medidas de
mitigación puedan producir. La determinación sobre las afectaciones del medio
ambiente requiere un activo protagonismo del conjunto de
actores sociales y ciudadanos.
Por tal motivo resulta imprescindible promover canales
de comunicación y de participación que tiendan a garantizar
las soluciones a los problemas que causen las acciones humanas
en el medio ambiente, tanto mediante la prevención como
mediante la corrección. 2.
PROPUESTA DE UN ÁREA DE MEDIO
AMBIENTE, USO RACIONAL DE ENERGÍA Y NUEVAS FUENTES DE ENERGÍA
Se
propone implementar un Area en la Secretaría de Energía
que contenga en forma conjunta y coordinada las temáticas de
Medio Ambiente, Uso Racional de Energía y Nuevas Fuentes o
Fuentes Renovables de Energía. Las
acciones que se tomen en este campo deben ser complementarias
y tendientes a satisfacer la problemática ambiental a la vez
que contribuyan a solucionar problemas energéticos puntuales
como puede ser las zonas rurales aisladas. Se
considera que ello no significa la creación de nada nuevo
dentro de la Secretaría de Energía, solamente una
reestructuración de los sectores existentes reagrupandolos
bajo una sola coordinación. 3. MEDIDAS CONCRETAS PROPUESTAS3.1.
Para
las Energías Renovables y Nuevos Vectores Energéticos
·
Reactivar
las campañas de relevamiento, así como mantener actualizados
los inventarios de los recursos renovables energéticos y de
los posibles aprovechamientos e iniciar la publicación de los
respectivos “Atlas del Potencial....” de fuentes
renovables. ·
Promover
en el sistema de Ciencia y Técnica del país la investigación
aplicada y los desarrollos tecnológicos de sistemas de
aprovechamiento de energías renovables, destinados tanto al
mercado interno como a la exportación de conocimiento o de
productos elaborados. ·
Implementar
un sistema de prueba y certificación de calidad de
conversores energéticos de fuentes primarias renovables,
tanto para equipos de producción nacional como a los de
origen externo que se utilicen en el país. ·
Redefinir,
y ampliar en sus alcances e impulsar Programas
Descentralizados de Energía para la Población Rural en base
a fuentes energéticas renovables (PERMER). ·
Promover
la utilización de sistemas de generación eléctrica mediante
conversores de fuentes renovables para los mercados
mayoristas, de alta potencia, en lo posible asociados a otros
aprovechamientoS también renovables que aseguren la provisión
constante de energía, como pueden ser, por caso, eólicos e
hidráulicos. ·
Impulsar
el desarrollo de generación y uso del hidrógeno como vector
energético. 3.2.
Para
el Uso Eficiente de la Energía
·
Desarrollar
programas de información y educación orientados a
todos los niveles educativos, para el público en general y
para de capacitación para profesionales vinculados con
sistemas energéticos, con el objeto de impulsar la selección
de artefactos eficientes y su diseño. ·
Instrumentar
normas de eficiencia energética y su adopción por parte de
los organismos gubernamentales y promover su extensión al
sector privado. ·
Impulsar
la investigación acerca del consumo por usos finales de energía
secundaria y el desarrollo de auditorías energéticas en los
diversos sectores, con vistas a establecer un sistema de
prioridades en la aplicación de medidas de uso eficiente de
la energía. ·
Favorecer
la investigación y el desarrollo tecnológico tanto de
componentes y artefactos eficientes como de procedimientos de
diagnóstico energético. ·
Generar
los mecanismos regulatorios que impulsen la participación de
las empresas de energía en la promoción de su uso eficiente. 3.3.
Para
el Medio Ambiente
·
Impulsar
el estricto control de las evaluaciones de impacto ambiental
en todas las etapas de los proyectos y su seguimiento durante
toda la vida útil de las instalaciones energéticas. ·
Completar
y actualizar las normativas pertinentes para la utilización
de los combustibles gaseosos y líquidos de los procesos energéticos. ·
Asegurar
el efectivo poder de policía de los Entes Reguladores.
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