Informe anual de hidrocarburos | Año 2020

Resumen

Upstream y Downstream

La producción total de petróleo en 2020 fue 27,956 Mm3, esto es 5.3% menor a la registrada el año anterior. La producción se encuentra en niveles muy bajos siendo 18.3% inferior a la del año 2010 y con niveles de producción similares a los del año 1979, 1984 y 1990. La producción de petróleo cae a una tasa promedio anual del 2% en la última década. En la última década la producción anual de petróleo disminuyó, respecto del año anterior, en 7 de los 10 años del periodo. Dentro de los tres años de crecimiento se puede observar que el año 2015 tuvo un virtual estancamiento de la producción. Esto revela que en la última década hubo sólo dos años de crecimiento de la producción, los años 2018 y 2019, que coinciden con el abandono total de la política de “barril criollo” entendido como precio sostén o precio tope dado el caso. La producción de petróleo presenta una declinación crónica que se inicia en 1998, año en que la producción nacional petrolera alcanzó su máximo histórico con 49.148 Mm3 anuales. A su vez, la producción de 2020 es el 56% del total producido en aquel año. En el caso del gas natural, la producción cayó en 2020 respecto al año anterior 8.6%. La producción del año 2020 es 4.3% inferior a la de 2010 y en la última década disminuye a una tasa promedio anual del 0.4%. En los últimos 10 años se observa una serie productiva con forma de “V”, de la tendencia decreciente hasta el año 2013 y de inicio del crecimiento en el año 2014 que continuó hasta 2019. La producción de hidrocarburos no convencionales presentó un comportamiento disímil en 2020. Por un lado, la producción de petróleo no convencional fue 21.7% superior a la del año anterior, presentando una tasa de crecimiento promedio anual entre 2015 y 2020 del 35.5%. Durante el último año, el incremento en este tipo de petróleo ha sido impulsada por el shale oil mientras se observa una disminución en la variante tight. Por otra parte, la producción de gas natural no convencional fue 4.8% inferior a la del año anterior, presentando una tasa de crecimiento promedio anual entre 2015 y 2020 del 23.4%. Durante el último año, la reducción en este tipo de gas ha sido explicada por una caída tanto en shale como en el tight gas. La producción convencional de petróleo y gas natural, que representan el 75% y 57% del total producido de cada producto, declina con tasas del 4.8% y 5.7% anual en promedio respectivamente entre los años 2010 y 2020. Esta tasa de declino se aceleró en 2020 debido a una reducción por encima del promedio respecto del año anterior: 11.8% en petróleo y 8.8% en gas natural. La producción de petróleo convencional en 2020 es 38.6% inferior a la de 2010, mientras que la de gas es 44.6% menor a la de aquel año y ambas declinan con tendencias de larga data con características estructurales. La baja experimentada en la producción nacional de hidrocarburos se enmarca en un contexto de baja inversión en exploración de riesgo en las áreas convencionales, lo que se manifiesta claramente en una disminución de las reservas comprobadas, probables y posibles de petróleo y gas natural en las cuencas convencionales según los datos oficiales de la Secretaría de Energía. Las reservas comprobadas de petróleo y gas se reducen en todas las cuencas con excepción de la Neuquina, que impulsa el crecimiento total. Las cuencas con mayores caídas en las reservas comprobadas de petróleo y gas son la Noroeste y la Cuyana, con caídas superiores al 60% entre 2018 y 2019. En orden de importancia en la disminución le siguen la cuenca Austral y Golfo San Jorge. En 2019, las reservas comprobadas totales fueron 2% superiores a las del año 2009, mientras que las de gas natural fueron 5.7% mayores que las de aquel año. La importación de Bolivia aumentó 6.4% entre 2019 y 2020, y es 138% superior a la del año 2010. En los últimos diez años la importación de gas natural por gasoducto ha aumentado un 9.1%. La importación de Gas natural Licuado (GNL) aumentó 4.9% entre el año 2019 y 2020, mientras que en el último año fue 52.8% menor a la del año 2011. Es decir, bajo este criterio la importación de GNL de redujo 8% promedio anual en los últimos nueve años. En este sentido, es importante destacar que las compras de GNL del año 2020 presentan un nivel similar a las del año 2019 pero se encuentran en un nivel 63% inferior a la media observada entre los años 2011 y 2018. En la suma del total del Gas entregado a usuarios, el 17.9% corresponde al gas importado (Gas natural y GNL) totalizando compras al exterior por 7,278 MMm3. Las ventas totales de gas natural tuvieron un aumento sostenido en la última década hasta el año 2018, momento en que marcó el máximo consumo en 10 años. En 2019 y 2020 la demanda fue 3.8% y 6% inferior al año anterior respectivamente. En la actualidad se observa un nivel de consumo similar a los de 2011/2012 y es 9.7% inferior al máximo registrado.

Subsidios

Las transferencias corrientes nominales medidas en dólares corrientes aumentaron 27% en el acumulado a diciembre de 2020 respecto del año anterior. Esto implicó mayores subsidios por un monto de USD 1,268 millones explicado por los subsidios a CAMMESA que aumentaron 58% anual en dólares y ocuparon el 75% del total de las transferencias corrientes. En cuanto a la tendencia histórica de los subsidios energéticos en términos anuales, el pico de subsidios se dio en el año 2014 con un total de USD 19,876 millones. A su vez, en lo últimos diez años los subsidios acumularon USD 129,561 millones, un monto que más que duplica el préstamo otorgado por el FMI en el año 2018. Los programas relacionados a la producción de gas natural (Plan Gas no convencional y Ex Plan Gas) han recibido transferencias por un total de USD 9,146 millones desde el año 2013, momento en el que entraron en vigencia. En el año 2020 solo quedó el Plan Gas No Convencional (Resol. 36) que aumentó un 2.5% respecto al año anterior y tiene un peso del 8% sobre el total de las transferencias corrientes.

Comercio exterior

Entre 2010 y 2020 el monto total de exportaciones energéticas disminuyó 45.2%, lo cual implica una disminución promedio anual del 5.8% en el valor energético exportado de los últimos diez años. Por otra parte, las importaciones tuvieron una reducción absoluta del 41% en los últimos diez años y una disminución promedio anual del 5.1%. En el último año las exportaciones se redujeron significativamente menos que las importaciones: -19.3% y -40.6% respectivamente en relación a 2019. Esto resultó en un superávit comercial energético de USD 928. Argentina no tenía superávit energético desde el año 2010.